Stephen King suele usar sus redes sociales para comentar la política internacional con frases directas y cargadas de ironía. En este caso, su reacción al ataque de EE.UU. contra Venezuela mezcla tres elementos clave:
Crítica a líderes mundiales: King señala que Maduro “no es un buen tipo”, pero inmediatamente lo compara con Putin y con Trump, sugiriendo que ninguno de ellos representa una alternativa moralmente superior.
El trasfondo económico: al afirmar que “no se trata de drogas, se trata de petróleo”, King apunta a lo que considera la verdadera motivación detrás de la acción militar: los intereses energéticos. Incluso añade un giro literario al llamar al petróleo “una droga”, subrayando la dependencia global.
Golpe retórico contra Trump: su frase final —“Justo cuando crees que Trump ha tocado fondo, rebota aún más abajo”— es un remate con tono sarcástico, que refuerza la idea de que siempre puede sorprender con decisiones aún más cuestionables.
Lo interesante es cómo King, desde su rol de escritor y figura cultural, convierte un comentario político en un mini-relato con ritmo y contundencia. Es casi un microcuento de crítica social.