Hizbulá rechaza diálogo con Israel y amenaza con más ataques 🇱🇧⚔️🇮🇱
El secretario general adjunto de Hizbulá, Naim Qassem, rechazó categóricamente cualquier posibilidad de diálogo con Israel, calificando como “humillante” la idea de negociar mientras el país vecino continúa sus operaciones militares en el sur del Líbano. En un mensaje escrito difundido este jueves, Qassem afirmó que el grupo chií no ha firmado ningún acuerdo que limite su derecho a la resistencia.
“No nos hemos comprometido con nadie a no resistir la agresión ni a responder a ella. Mientras la agresión persista, la enfrentaremos con toda nuestra fuerza y atacaremos donde sea que decidamos y podamos”, declaró Qassem, en un discurso que refuerza la postura beligerante del grupo tras los intensos bombardeos israelíes que han dejado decenas de muertos y miles de desplazados en los últimos días.
La declaración se produce en medio de una escalada sin precedentes en la frontera entre Líbano e Israel, con más de 1.500 ataques israelíes registrados desde octubre de 2023, según cifras de la ONU. Hizbulá ha respondido con cientos de misiles y drones, apuntando a bases militares y zonas fronterizas, en lo que se ha convertido en el conflicto más grave en la región desde la guerra de 2006.
El líder del grupo chií subrayó que cualquier intento de imponer una tregua unilateral o un acuerdo de “no agresión” sin garantías de seguridad para el Líbano será considerado una traición a la resistencia. “No hay paz con el ocupante ni con quien lo apoya”, añadió, en una clara referencia a Estados Unidos y sus aliados occidentales.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue dividida. La ONU insta al cese de hostilidades, pero sin poder de coerción. Francia y Reino Unido han llamado a “evitar una guerra regional”, mientras que Irán —principal patrocinador de Hizbulá— respaldó la postura del grupo y condenó “la agresión sionista”.
El conflicto ha generado una crisis humanitaria en el sur del Líbano, con más de 100.000 civiles desplazados y infraestructuras críticas destruidas. Las Naciones Unidas advierten que la situación se acerca a un “punto de no retorno”, con riesgo de que el conflicto se extienda a Siria, Irak o incluso a territorios israelíes más profundos.
Qassem no dio detalles sobre futuros objetivos, pero dejó claro que Hizbulá actuará con “libertad estratégica”. Analistas temen que esta retórica pueda desencadenar una respuesta israelí aún más contundente, posiblemente incluyendo una operación terrestre en el sur del Líbano —algo que Tel Aviv ha insinuado pero aún no ha confirmado.
Con el Medio Oriente al borde de una nueva guerra regional, la postura inflexible de Hizbulá eleva el riesgo de una escalada que podría arrastrar a potencias globales. La comunidad internacional ahora espera una señal de moderación —pero, por ahora, las palabras de Qassem sugieren que la guerra sigue en pie.