🎓 ¡Universidades en Protesta: El 52% que el Gobierno no quiso pagar! 🚨

Miles de docentes, estudiantes y trabajadores universitarios tomaron las calles del centro de Buenos Aires este miércoles en una nueva jornada de movilización contra el ajuste educativo del gobierno de Javier Milei. La protesta, convocada por la CTA, la UTEP y diversas organizaciones universitarias, exigió aumentos salariales acordes a la inflación, financiamiento urgente para las casas de estudio y la recuperación de los comedores populares que sostienen a miles de alumnos en situación de vulnerabilidad.

La movilización se produjo en medio de la revelación de que el gobierno ofreció un aumento salarial acumulado del 24,33% —21,33% en junio y otro 3% en octubre— para el Frente Universitario, frente a la demanda gremial de un 52%. “No es un aumento, es una burla”, gritaban los manifestantes mientras marchaban desde Plaza de Mayo hacia la Avenida de Mayo, donde se concentraron frente al Ministerio de Educación.

“Nosotros no somos números en un presupuesto. Somos quienes formamos a las nuevas generaciones, y sin salarios dignos ni recursos, el sistema universitario público se viene abajo”, dijo María Fernández, docente de la UBA y referente de la CTA-Universidades. Su testimonio fue replicado por cientos de compañeros que portaban carteles con frases como “Sin financiamiento, no hay educación” y “Comedores sí, recortes no”.

La protesta también denunció el recorte del 30% en el presupuesto universitario para 2024, que según cálculos de la Asociación de Universidades Públicas Argentinas (AUPA), pone en riesgo la continuidad de 120 comedores populares y el mantenimiento de laboratorios, bibliotecas y becas. “La universidad pública no es un gasto, es una inversión en el futuro. Y el gobierno está cortando las raíces”, aseguró Juan Pérez, estudiante de sociología y delegado de centro de estudiantes.

El Ministerio de Educación no emitió declaraciones oficiales durante la jornada, pero fuentes cercanas al gobierno aseguraron que “el ajuste es necesario para equilibrar las cuentas públicas y priorizar el gasto en seguridad y energía”. Sin embargo, los gremios responden con cifras: la inflación acumulada en los últimos 12 meses supera el 400%, y los salarios universitarios llevan más de dos años sin recuperar su poder adquisitivo real.

La movilización del miércoles fue la quinta en lo que va del año y se suma a las jornadas nacionales de paro convocadas por el Frente Universitario. La próxima fecha clave es el 15 de noviembre, cuando se espera una nueva reunión de negociación con el Ministerio. “Si no hay una propuesta real, la calle será la única voz que escuchen”, advirtió una de las líderes de la UTEP.

Mientras tanto, los comedores populares, que atienden a más de 80.000 estudiantes al mes, enfrentan la escasez de alimentos y el aumento en los costos de logística. “Hoy comemos lo que donan, no lo que necesitamos”, contó Lucía, estudiante de medicina y voluntaria en un comedor de la Universidad de La Plata.

La protesta, pacífica pero contundente, dejó claro: la educación pública no se negocia con porcentajes, se defiende con derechos. Y el mensaje es claro: si el Estado no actúa, la universidad argentina corre el riesgo de convertirse en un privilegio, no en un derecho.

Artículo Anterior Artículo Siguiente

Publicidad

Publicidad

نموذج الاتصال