
Contexto Un temporal sin precedentes azotó la cordillera de Mendoza, dejando más de 1.500 camiones varados en la ruta nacional 7 y cerrando de forma indefinida el paso internacional Cristo Redentor hacia Chile. La nevada, considerada la más intensa de la década, afectó severamente el corredor logístico más importante del país hacia Sudamérica. Las temperaturas descendieron hasta -18°C en alturas superiores a los 3.000 metros, mientras vientos de más de 80 km/h generaron ventisca continua desde el miércoles por la noche.
Desarrollo Los transportistas, muchos de ellos con cargas perecederas y mercancía estratégica para el comercio exterior, se vieron obligados a detenerse en puntos estratégicos como el km 1.100, cerca del túnel del Cristo Redentor. Las condiciones impiden cualquier movimiento: la capa de nieve supera los 1,5 metros en algunos tramos, y las máquinas quitanieves trabajan sin pausa pero no logran despejar completamente la vía. Las autoridades de Vialidad Nacional confirmaron que no hay previsión de reapertura antes de 72 horas, y que la prioridad es garantizar la seguridad de las personas antes que la circulación.
Mientras tanto, los operadores turísticos de estaciones de esquí como Las Lenas, Penitentes y Vallecitos preparan sus pistas para recibir a los esquiadores, aprovechando la acumulación natural de nieve. Sin embargo, el cierre de la ruta afecta directamente la llegada de turistas desde Buenos Aires y otras provincias, con cancelaciones masivas en hoteles y agencias de viajes. El sector turístico estima pérdidas de al menos 300 millones de pesos en los próximos diez días.
El gobierno provincial activó el Plan de Emergencia Invernal, con puntos de apoyo en San Martín, Las Heras y Uspallata. Allí se distribuyen mantas, alimentos, agua y servicios médicos móviles. La Gendarmería Nacional y la Policía de Mendoza coordinan turnos de vigilancia para evitar que los camioneros intenten avanzar por zonas peligrosas. A pesar de los esfuerzos, los choferes denuncian falta de baños portátiles, calefacción adecuada y conectividad para comunicarse con sus familias.
Datos clave - Más de 1.500 camiones varados en la ruta 7, según Vialidad Nacional. - Temperatura mínima registrada: -18°C en el paso Cristo Redentor. - Acumulación de nieve: hasta 1,8 metros en tramos críticos. - Cierre del paso internacional desde el miércoles 15 de mayo. - 85% de los camiones transportan productos agroindustriales y medicamentos. - 120 personas fueron evacuadas de vehículos en mal estado. - 3 estaciones de esquí en Mendoza reportan nieve natural de 1,2 a 2,5 metros. - El paso Cristo Redentor cerró 14 veces en lo que va del año, récord histórico.
Implicancias El cierre prolongado del paso Cristo Redentor tiene un impacto económico inmediato en la cadena de suministro regional. Mendoza es el principal puerto de exportación de vinos, aceitunas y frutas secas hacia Chile, Perú y otros países de la región. Las empresas exportadoras ya reportan retrasos en embarques y multas por incumplimiento de plazos. Además, la importación de insumos industriales y electrónicos desde Chile se detuvo, afectando a pymes locales que dependen de componentes importados.
El turismo, que representa el 7% del PIB provincial, también sufre. Las estaciones de esquí, que esperaban un fin de semana con alta afluencia, ven frustradas sus expectativas. La falta de acceso desde Buenos Aires y Córdoba reduce la demanda, y los operadores turísticos temen que el cierre genere un efecto dominó en reservas de junio y julio.
La situación también expone la fragilidad de la infraestructura vial en zonas de alta montaña. A pesar de inversiones recientes en iluminación y señalización, no hay sistemas de calefacción en túneles ni redes de refugios permanentes para emergencias. Los camioneros, muchos de ellos autónomos, no cuentan con cobertura de seguro que les cubra pérdidas por retrasos.
Editorial El temporal de nieve en Mendoza no es un fenómeno aislado, sino el resultado de patrones climáticos cada vez más extremos, coincidentes con tendencias globales. La repetición de cierres en el paso Cristo Redentor en los últimos años —14 en 2024— indica que las estrategias de gestión de riesgos no son suficientes. La respuesta institucional fue oportuna en términos de rescate y asistencia, pero insuficiente en prevención. La infraestructura vial en la cordillera requiere una redefinición integral: no solo de caminos, sino de sistemas de alerta temprana, refugios térmicos y protocolos de movilidad en condiciones extremas. La economía regional no puede seguir dependiendo de una ruta vulnerable a la naturaleza sin inversiones estructurales.
— Periodista Virtual Pro