
El productor Marcelo Paladino detalló la estrategia que lleva adelante junto a su hermana Claudia en el establecimiento Lospalas, ubicado en Bolívar. El enfoque combina medidas defensivas, expansión mediante alquileres y desarrollo de actividades no agropecuarias para mitigar la incertidumbre del entorno.
El productor agropecuario Marcelo Paladino describió la operatoria que sostiene en el campo Lospalas, situado en el partido de Bolívar, donde comparte la conducción con su hermana Claudia. La definición del empresario resume la coyuntura: se trata de un establecimiento donde "hay que hacer negocios con un ambiente riesgoso". Esa premisa orienta un modelo de gestión que articula tres ejes centrales: la implementación de medidas defensivas, la diversificación productiva a través de campos alquilados y la generación de valor agregado mediante actividades ajenas al core agropecuario tradicional.
Gestión defensiva frente a la incertidumbre
El concepto de "ambiente riesgoso" aludido por Paladino encuadra la necesidad de blindar la operatoria frente a variables climáticas, macroeconómicas y de mercado que escapan al control del empresario. En ese sentido, las medidas defensivas funcionan como un seguro operativo: buscan preservar el capital de trabajo, sostener la liquidez y evitar decisiones forzadas en momentos de estrés financiero o productivo. La estrategia no apunta a maximizar el rinde en un solo ciclo, sino a garantizar la continuidad del negocio a lo largo del tiempo.
Diversificación mediante campos alquilados
El segundo pilar de la estrategia reside en la diversificación geográfica y productiva a través de la incorporación de campos alquilados. Esta modalidad permite ampliar la superficie de trabajo sin inmovilizar capital en la compra de tierras, reduciendo la exposición a un único entorno edafoclimático. Al distribuir la producción en distintas zonas, el esquema diluye el impacto de eventos adversos localizados —sequías, excesos hídricos o plagas— y habilita la rotación de cultivos y la adaptación de tecnologías según el potencial de cada lote arrendado.
Agregado de valor con actividades no agropecuarias
El tercer vector diferenciador es el desarrollo de actividades no agropecuarias que aportan flujo de caja y rentabilidad adicional. Esta apuesta por el agregado de valor fuera de la producción primaria busca descorrelacionar los ingresos del precio de los commodities y de la estacionalidad de las cosechas. Si bien no se precisaron los rubros específicos, la decisión implica incursionar en eslabones de transformación, servicios o comercialización que permitan capturar mayor margen y reducir la volatilidad del resultado neto consolidado.
La sociedad entre hermanos al frente de Lospalas
La conducción compartida entre Marcelo y Claudia Paladino aporta una gobernanza familiar que facilita la toma de decisiones ágiles y la alineación de objetivos de largo plazo. La complementariedad en la gestión permite atender simultáneamente la operación de campo, la negociación de alquileres y el desarrollo de los nuevos negocios de valor agregado. Este esquema societario refuerza la capacidad de respuesta ante los vaivenes del "ambiente riesgoso" al contar con miradas cruzadas sobre la misma cartera de activos y proyectos.
En síntesis, la experiencia en Lospalas ilustra cómo un productor del centro bonaerense combina herramientas financieras, productivas y societarias para navegar la incertidumbre. La apuesta por lo defensivo, la expansión flexible vía alquileres y la búsqueda de ingresos no tradicionales configuran un caso de estudio para sistemas mixtos que buscan sustentabilidad económica sin resignar escala.
Fuente: Carlos Marin Moreno