El ajuste rindió, pero el bolsillo está en la lona: ¿para quién gobierna Milei?

El ajuste rindió, pero el bolsillo está en la lona: ¿para quién gobierna Milei?

No lo dice la oposición, ni un gremialista con megáfono. Lo dice Omar Closs: misionero, dueño de Petrovalle, empresario de los combustibles y del turismo en Iguazú. Y su frase tendría que leerse en voz alta en cada despacho de la Casa Rosada: "Si no se resuelve el ingreso de la gente, no hay mercado". Cuando hasta el que vende nafta te dice que sin plata en el bolsillo no hay negocio, la discusión se terminó.

Closs reconoció lo que hay que reconocer: bajó la inflación y se corrigió el déficit. Pero después puso los números que duelen: sus estaciones venden entre 25% y 30% menos que en los mejores meses de 2023, y el gasoil subió 35% en dólares desde enero. Y dejó la frase que resume la época: "Hoy la gente se cuida". Hoy un misionero piensa dos veces antes de gastar 30 o 40 litros de combustible para ir a ver a su familia al interior. Eso no es ajuste: es una vida puesta en pausa.

Y avisó lo que el poder no quiere nombrar: sin "sintonía fina", volvemos al péndulo. Los comercios de Posadas cierran, la industria maderera se ahoga, el yerbatero no remonta. El péndulo argentino ya lo conocemos: de un extremo al otro, y en el medio siempre paga el mismo. Pregunto de frente, lector: ¿cuánto tiempo más puede una familia sostener el esfuerzo si el salario y la jubilación no arrancan?

Milei tiene las cuentas en orden. Falta lo más difícil: que la plata llegue al bolsillo del que labura, del que se jubiló después de treinta años de aportes, del que vende en un local de Posadas y mira la persiana pensando si mañana abre. Sin ingreso no hay mercado; sin mercado no hay país. Compartilo si todavía creés que la economía se mide en la heladera, no en la planilla.

Martin Albornoz

Artículo Anterior Artículo Siguiente

Publicidad

Publicidad

نموذج الاتصال