Hay un mapa que ningún candidato pone en los spots de campaña: el de la extranjerización. Ahí Misiones brilla, pero no de orgullo. El 11,29% de su territorio —más de 400 mil hectáreas— ya está en manos de extranjeros. Leelo de nuevo: más de 400 mil hectáreas.
En Iguazú, cuatro de cada diez hectáreas tienen dueño de afuera. Montecarlo, Eldorado, Libertador San Martín y Concepción también superan el 15% que la Ley de Tierras marcaba como límite. Y la principal terrateniente de la provincia no habla guaraní ni español: se llama Arauco, una forestal chilena que desembarcó en los 90, cuando el país estaba de remate.
Está bien que el gobernador Passalacqua haya instruido a la Fiscalía de Estado para frenar nuevas ventas en zona de frontera, después del fallo de la Corte que resucitó el artículo 154 del DNU 70/23. Pero no nos mintamos: esto no lo inventó un decreto. La tierra se viene vendiendo hace 30 años con el aval de todos los gobiernos, y ningún dirigente provincial la lloró hasta que el mapa se puso rojo. Acá no se salva ningún color partidario.
¿Y vos qué ganaste con todo esto, misionero? El honor de mirar las cataratas mientras las hectáreas de al lado son de una multinacional. La tierra no se defiende con discursos en el COFEMA: se defiende no vendiéndola. Compartí esta columna: este debate es de todos.
Martin Albornoz