Una madrugada que nadie esperaba
Durante tres décadas fue la voz del clima en Todo Noticias y este viernes a la madrugada la pantalla perdió a uno de los suyos: Fernando Confessore falleció a los 58 años en su domicilio del barrio porteño de Versailles. Su esposa, Paula, llamó al 911 al advertir una descompensación repentina; el personal policial inició las maniobras de reanimación y el SAME las continuó hasta el último momento, pero no logró salvarlo. La familia confirmó la noticia y pidió reserva hasta poder avisar a todos sus allegados.
El adiós de sus compañeros al aire
Mario Massaccesi fue el encargado de comunicar la noticia al aire, con la voz quebrada: "Murió el que veías desde hace 30 años al aire de Todo Noticias". Lo describió como un hombre familiar, de perfil bajo, que amaba a su esposa y a sus tres hijas. Más tarde, Santiago Do Rego tomó el micrófono entre lágrimas y lo definió como "un profesional genial, maravilloso, un tipo muy sólido": técnico en meteorología formado en el Servicio Meteorológico Nacional antes de llegar a la televisión, siempre llegaba una hora antes para preparar su pronóstico y después el equipo disfrutaba del "noti más largo del mundo", como llamaban entre ellos al noticiero de los sábados.
La tormenta que le cambió la vida
Confessore contaba con orgullo la historia del día que decidió dedicarse al clima. Quería ser piloto y amaba los aviones, pero la tarde del 31 de mayo de 1985, la "tormenta del siglo" que inundó el 25 por ciento de Buenos Aires lo encontró volviendo del colegio con el agua a las rodillas en calles que jamás se habían inundado. "Miró al cielo y dijo: 'Yo me quiero dedicar a esto'", relató Do Rego. Su propósito lo repetía cada vez que contaba la anécdota: "Tengo que contar a la gente qué es lo que pasa para que estén preparados si pasa algo así". Ingresó a ARTEAR en diciembre de 1995 y desde entonces se convirtió en una presencia fija de la señal; en 2006 publicó junto a Mauricio Saldívar el libro Meteorología para todos.
Lo despiden su esposa Paula Franco, su compañera de cuatro décadas, y sus tres hijas. Hasta el día previo a su muerte, según contaron sus colegas, seguía compartiendo proyectos con sus compañeros y se mostraba entusiasmado con nuevos intereses.
Fuente: Infobae