Ayer te conté que el 11,29% de Misiones —más de 400 mil hectáreas— ya está en manos extranjeras. Una semana después del fallo de la Corte que resucitó el artículo 154 del DNU 70, el Congreso por fin reaccionó. Sentate, que te explico cómo: reaccionó para no hacer nada.
La oposición convocó una sesión especial para el jueves 15: quiere voltear el DNU y devolverle los límites a la venta de tierras a extranjeros. El detalle que no sale en los comunicados es que ni ellos creen juntar los votos para el quórum. Del otro lado, el oficialismo no discute el fondo: prepara su propia sesión para el 21 —morosidad, discapacidad, biocombustibles, reforma del Banco Central— con un objetivo que sus propios operadores describen sin pudor: "vaciar" la convocatoria opositora. Y de paso estudia cómo "neutralizar" el artículo 154 por su cuenta. Todos hablan de la tierra; nadie vota sobre la tierra.
¿Te das cuenta, misionero? Mientras los diputados juegan al ajedrez parlamentario, la hectárea de al lado sigue en venta. ¿Cuándo fue la última vez que viste a un legislador nacional defender la tierra misionera sin una cámara cerca?
Acá no se salva nadie: ni los que convocan sesiones sin votos ni los que las vacían con artimañas. La tierra no se defiende en el recinto: se defiende no vendiéndola. Compartí esta columna: que se enteren de que los estamos mirando.
Martin Albornoz