
A solo días de afrontar su primer Mundial, Lamine Yamal, la perla de 18 años del FC Barcelona y nuevo Mejor Jugador de la Liga 2025-26, desveló en su último vídeo de YouTube una versión más íntima, reflexiva y madura de sí mismo. En un formato cercano, respondiendo a 19 preguntas de sus seguidores, el extremo español rompió el guion típico del futbolista estrella y ofreció una entrevista que trasciende el fútbol.
“Soy sincero: ese día pensé que lo iba a ganar yo”, confesó sobre la gala del Balón de Oro, donde terminó segundo tras Ousmane Dembélé. Pero en lugar de resentimiento, surgió una lección de crecimiento: “Sinceramente creo que me fue bien que lo ganara él para crecer yo. Es posible que no fuera el momento para mí”. Esta humildad, rara en un adolescente de su estatus, marca un antes y un después en su evolución personal.
La Eurocopa 2024, donde con solo 16 años se convirtió en pieza clave del título español, sigue siendo un punto de inflexión. “Llegué con mariposas, era un chaval. Aprendí que los torneos son largos… y siempre se acaba mejor de lo que se empieza”. Una frase que ahora, con el Mundial en puertas, parece una brújula.
Fuera del campo, Yamal sigue siendo ese chico de Rocafonda que disfruta pasear por París en bicicleta, jugar a la consola o simplemente caminar sin ser reconocido —aunque, como cuenta con risas, una vez se hizo pasar por “Ryan” para ver qué pasaba. De ahí nació su cuenta de TikTok: @ryanbuss19. “No tengo Twitter”, aclaró, con ese toque de espontaneidad que lo hace tan auténtico.
Una de las anécdotas más curiosas: su famoso vendaje en los dedos. No fue por lesión en el campo, sino por un golpe accidental a la tele jugando a la PlayStation. “Me gustó tanto el look que lo mantuve… y mis amigos me comparan con Benzema”, dijo entre carcajadas.
Su relación con Neymar es casi devocional: “Siempre disfrutaré de Ney porque es mi ídolo”. Pero también menciona a Doku y Cherki como referentes actuales. Y no se olvida de los infravalorados: “Gerard Martín y Fabián Ruiz”, dijo. Su madre, presente en el vídeo, añadió: “Mikel Merino”.
Sobre el VAR, su postura es equilibrada: “Es justo, pero cuando paran seis minutos… el fútbol de antes tenía errores, pero seguía, y eso también molaba”. Una crítica inteligente, sin radicalismos.
Su reciente fichaje por Adidas no fue casual: “En Nike estaban Mbappé y Vinicius. Yo tenía 16 años y vi que podía ser una de las caras de Adidas. Ellos confiaron en mí, y yo en ellos”. Un cálculo maduro para un chico de su edad.
Y para cerrar, una promesa que ya se viralizó: si España gana el Mundial, se dejará barba y bigote durante tres semanas… y sorteará 100 auriculares Beats entre sus seguidores. Una promesa que no solo refleja su alegría, sino su conexión genuina con quienes lo siguen.
Lamine Yamal ya no es solo el prodigio que desborda por la banda. Es un joven que ha aprendido a cargar con las expectativas, a transformar el fracaso en combustible y a mantenerse humano en medio del caos. El Mundial no es solo su debut: es su consagración. Y él ya sabe que, sea cual sea el resultado, ya ganó algo más importante: su propia identidad.