
Con el 95,68% de las actas escrutadas, Perú vive una de las elecciones presidenciales más ajustadas de su historia. Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú, sostiene una mínima ventaja sobre Keiko Fujimori, líder de Fuerza Popular: 50,07% frente a 49,92%. La diferencia es de apenas 26.784 votos —una cantidad menor que la población de un pequeño distrito limeño—, lo que mantiene al país en vilo.
Sánchez, con 8.901.028 votos, se convierte en el primer candidato de izquierda en acercarse tanto al poder ejecutivo desde hace décadas. Por su parte, Fujimori, que busca por tercera vez la presidencia y ya perdió en 2016 y 2021, se mantiene con una base electoral inquebrantable, especialmente en el norte y centro del país. Ambos candidatos han reclamado transparencia, mientras sus bases se movilizan en las calles, temiendo cualquier intento de manipulación.
Aún no hay resultados certificados por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), que debe validar las actas pendientes y resolver eventuales impugnaciones. Los expertos coinciden en que los votos restantes —provenientes principalmente de zonas rurales y distritos con alta abstención— podrían inclinar la balanza, aunque la tendencia actual sugiere que el margen no se revertirá.
La comunidad internacional sigue de cerca el proceso. La OEA y la Unión Europea han reiterado su compromiso con la legitimidad del sufragio y han pedido calma a ambas partes. Mientras tanto, redes sociales se han convertido en campo de batalla: memes, desinformación y llamados a la protesta circulan sin control.
Este ballotage, que podría convertirse en el más reñido de la democracia peruana, no solo define al próximo presidente, sino que también refleja la profunda división social del país: entre el deseo de cambio y el miedo al desorden, entre la esperanza de una nueva constitución y la nostalgia de la “estabilidad” autoritaria.
La certificación oficial se espera para las próximas 48 horas. Mientras tanto, Perú respira con la incertidumbre en la garganta: un voto puede cambiar su historia.