
Son días de tensión y movilización en el Instituto Superior Antonio Ruiz de Montoya de Posadas, tras la revelación de un caso de acoso sexual, manipulación y abuso que involucra a un estudiante de primer año del Profesorado de Inglés. Lucas E., de 23 años, fue denunciado el 26 de mayo en la Comisaría de la Mujer de la Unidad Regional I por un hecho contra la integridad sexual, según confirmó El Territorio. La denuncia fue presentada por una joven de su misma edad, quien, en los días posteriores, encontró apoyo en un grupo de compañeras del claustro estudiantil.
Lo que comenzó como una denuncia individual se transformó en un clamor colectivo. Fuentes internas revelaron que Lucas E. habría mantenido un patrón de acoso previo dentro del instituto, con al menos otras tres jóvenes de distintas carreras que, según relataron, ya habían expresado su malestar ante autoridades académicas sin recibir respuestas concretas ni contención psicológica. “Nos dijeron que ‘era un problema personal’ o que ‘no había pruebas suficientes’”, contó una de las afectadas bajo condición de anonimato.
El silencio institucional fue el detonante. Este viernes, estudiantes del Profesorado de Inglés difundieron un comunicado interno que circuló en grupos de cursada y redes sociales: “Queremos elevar nuestra profunda preocupación e incomodidad por la presencia del alumno Lucas E., quien cuenta con denuncias por situaciones de acoso y manipulación hacia compañeras y otras ajenas de la misma institución”. El texto, firmado por decenas de jóvenes, califica como “inadmisible” que una persona con este tipo de antecedentes continúe formándose para ejercer la docencia.
La indignación crece frente a la inacción. A pesar de que la denuncia policial es pública y fue radicada hace más de dos semanas, el Instituto no emitió ningún comunicado oficial, no suspendió al acusado ni implementó medidas de protección para las víctimas. “No hablaron de la situación ni una sola vez”, lamentó un vocero del movimiento estudiantil. “Esto no es solo un caso aislado: es un sistema que protege a los agresores y silencia a las víctimas”.
La situación se agrava con la inminente Expo Montoya, evento educativo que se desarrollará los días 10 y 11 de junio y que atraerá a cientos de estudiantes de otras instituciones. Los alumnos exigen que Lucas E. sea excluido de cualquier actividad relacionada con el evento, para evitar que pueda acercarse a nuevas víctimas. “No podemos permitir que esta persona interactúe con estudiantes que visitan la institución. La seguridad de todas y todos está en juego”, señala el comunicado.
Ante la falta de respuesta institucional, los estudiantes advierten: “Exigimos una respuesta rápida, coherente y acorde a la gravedad de los hechos denunciados. De no obtener una respuesta satisfactoria a la altura de la gravedad del hecho, recurriremos a los medios de comunicación y realizaremos las manifestaciones públicas que consideremos necesarias para visibilizar esta situación y exigir medidas concretas que garanticen la seguridad de toda la comunidad educativa”.
El caso ha generado réplicas en redes sociales, donde hashtags como #JusticiaParaRuizDeMontoya y #NoMásAcosoEnLaEducación se viralizan entre docentes, exalumnos y organizaciones de derechos humanos. La comunidad educativa exige transparencia, protocolos claros de prevención de violencia de género y responsabilidad institucional. Por ahora, el Ruiz de Montoya permanece en silencio. Mientras tanto, las voces de las estudiantes no cesan: “No somos ruido. Somos el grito que el sistema intenta callar”.