
🔬 EL NACIMIENTO QUE CONMOCIONÓ AL MUNDO Dolly, la primera oveja clonada a partir de una célula adulta, nació el 5 de julio de 1996 en el Instituto Roslin de Escocia. No fue un milagro: fue un experimento de 277 intentos. Solo uno funcionó. 🧬 ¿CÓMO SE CLONÓ? Científicos tomaron una célula mamaria de una oveja adulta y la fusionaron con un óvulo sin núcleo. El embrión resultante se implantó en una oveja surrogada. Dolly era genéticamente idéntica a la donante. ⏱️ VIDA CORTA, LEGADO INMORTAL Dolly vivió 6 años —la mitad de la esperanza de vida promedio de una oveja— y murió en 2003 por una enfermedad pulmonar. Pero su existencia probó que una célula especializada podía “reprogramarse” para crear una vida entera. 🌍 EL IMPACTO GLOBAL Tras Dolly, más de 20 especies fueron clonadas: gatos, perros, caballos, hasta monos. La bioética se volvió urgente: ¿podríamos clonar humanos? La respuesta: técnicamente, sí. Éticamente, no —aún. 💡 ¿QUÉ QUEDÓ? La técnica de clonación por transferencia nuclear se convirtió en base para las células madre pluripotentes inducidas (iPSCs), hoy clave en medicina regenerativa. Dolly no solo clonó una oveja: abrió puertas a curas para Parkinson, Alzheimer y lesiones medulares.