La desaparición de la docente Nancy Estela Godoy en Esquina, Corrientes, expone el violento entramado socioambiental de la provincia: escuelas desamparadas dentro de estancias privadas, cotos de caza y una investigación penal que ya se tipifica como femicidio.
🏫 Una escuela dentro de un latifundio
El paraje El Malezal, en las profundidades del departamento de Esquina, se ha convertido en el escenario de una tragedia que sintetiza el conflicto histórico entre el arraigo social, la educación pública y los intereses de los grandes terratenientes. Godoy, directora suplente de la Escuela Primaria N.º 626, desapareció tras adentrarse en la Estancia El Curupí, un latifundio de unas 15.000 hectáreas propiedad de la familia Nemesio.
Dos meses antes de desaparecer, la docente había radicado una fuerte denuncia de puño y letra ante el Consejo General de Educación. En su carta describía el abandono edilicio, la presencia de alimañas y la total falta de agua potable, y contaba que se veía forzada a pernoctar en las inmediaciones y a "negociar" su habitabilidad con el personal del predio privado.
⚖️ La causa pasó a investigarse como femicidio
El caso dio un vuelco drástico cuando la Fiscalía pasó de una búsqueda de paradero a una investigación formal por femicidio, que actualmente cuenta con cinco personas imputadas y detenidas. El principal sospechoso es Ireneo Zarza, capataz de la estancia, cuyo puesto se ubicaba a escasos 150 metros del colegio.
Paralelamente, la Justicia evalúa la relación entre la presencia de la escuela y el desarrollo de actividades de un coto de caza dentro del predio, en una región bajo la lupa por la proliferación de establecimientos cinegéticos clandestinos orientados al turismo extranjero.
🦌 Cotos de caza junto a escuelas rurales
Desde la organización Compromiso Ambiental ya se había advertido con vehemencia sobre la peligrosa proliferación de estos cotos de caza en cercanías de poblaciones vulnerables, escuelas rurales y áreas de recreación infantil. El libre tránsito de cazadores armados, la privatización de los recursos naturales y la desprotección de los entornos compartidos transforman los espacios de juego de los niños en zonas de alto riesgo.
La comunidad rural y la sociedad civil exigen que se corra el velo de la impunidad en el interior profundo y que se llegue a la total claridad judicial, para traer paz y justicia tanto a la familia de la docente como a cada niño que asiste a una escuela escondida entre estancias.
Fuente: Compromiso Ambiental.